La presión social y el activismo animalista frente a las grandes corporaciones

Todas las personas que nos dedicamos a luchar por los derechos de los animales sabemos que es difícil y agotador. A diario vemos fotos, videos y leemos artículos sobre la dureza y, sobre todo, la extensión del sufrimiento y los abusos que sufren en todo el mundo los animales no humanos. Desde Liberación Animal al vídeo de Vivotecnia, a todas nos ha hervido la sangre en las venas y hemos llorado de rabia, pena e indignación. Hay días que cuesta seguir la lucha desde nuestros pequeños grupos de acción contra las grandes corporaciones y los potentes lobbies. Por eso, es importante celebrar nuestros logros. Estos son algunos de ellos:

El 8 de agosto del 2022, Egyptair fue la última gran aerolínea de pasajeros que cedió a la presión internacional y anunció que ya no iba a transportar ningún macaco más desde sus países de origen a los laboratorios del mundo (sobre todo occidental). Es la tercera aerolínea que toma esta decisión este año, tras Kenya Airlines y Air France. Por su parte, la española Wamos Air comunicó hace unos meses su intención de dejar de hacer estos transportes de macacos en los que también participaba, salvo que fuese necesario para mantener la solvencia de la aerolínea y pagar a sus empleados. Quizás las decenas de millones de dinero público que recibieron durante la crisis del coronavirus les ayuden a hacer firme esta decisión.

Ha sido la presión social y las constantes campañas en redes sociales, así como las concentraciones de protesta, organizadas principalmente por Action for Primates, One Voice, Stop Camarles y PETA -todas de países diferentes pero unidas y coordinadas para luchar por la misma causa- las que han ayudado a estas aerolíneas a decantarse por abandonar el cruel transporte de macacos para laboratorios. Pero aún quedan aerolíneas de cargo que lo llevan a cabo, por lo que es importante seguir en redes sociales a los grupos antes mencionados, ya que seguirán organizando acciones y concentraciones para parar por siempre el comercio de macacos para laboratorio. Y ahora sabemos que sí se puede.

Este próximo mes de septiembre, y tras tres años de rehabilitación en el santuario, los delfines recatados por The Ric O’Barry’s Dolphin Project de la piscina del hotel Melka en Bali serán libres de nadar de nuevo por los mares de Indonesia. En el 2019, cuando publicamos en El caballo de Nietzsche la apertura del primer santuario de delfines del mundo, no podíamos imaginar que, con los delfines viviendo en la bahía, la vida acuática volvería a la misma en tan poco tiempo y a tan gran escala. Los peces, gambas y cangrejos atraídos por los delfines han consumido las algas depositadas en los corales, que ahora florecen de nuevo, atrayendo a peces cada vez más grandes y sanos. Pero lo más sorprendente ha sido la rápida rehabilitación y recuperación de los delfines, tras años encerrados en una minúscula piscina de cloro, donde eran obligados a diario a interactuar con turistas ignorantes que pagaban enormes cantidades de dinero por hacer “terapia” con ellos. Incluso el obstáculo más grande ha sido resuelto: gracias a la tenacidad y los contactos de personas como Ric O’Barry y Femke den Haas, el delfín Johnny, al que el confinamiento, el estrés y las malas condiciones de la piscina habían destrozado la mayoría de los dientes, ha recibido prótesis dentales con las que será capaz de cazar y alimentarse por sí mismo el resto de su vida en libertad.

El derecho animal también avanza internacionalmente. A principios de agosto, la justicia argentina ha vuelto a dar una lección al mundo, declarando sujeto de derecho a la puma Lola León. Tras casos como el de la orangutana Sandra y la chimpancé Cecilia -ambas también en argentina- o el de la chimpancé Suiza en Brasil, Lola León es la última de los animales no humanos a quienes se ha otorgado derechos legalmente; entre ellos, el derecho a una vida digna en un santuario y a no continuar con su encierro y aislamiento en el zoo. Estos casos crean precedente y son imprescindibles para la lucha legal internacional por los derechos animales. Aquí en España, el Proyecto Gran Simio trabaja para que el Parlamento apruebe ya una Ley de Grandes Simios, para que dé un paso firme, y que cree precedente, hacia la consolidación de los derechos básicos y fundamentales de los grandes simios en nuestro país. La petición puede firmarse aquí.

Estos ejemplos de victorias (y solo son tres de las muchas que llevamos este año a nivel mundial) representan también que todos los activismos y acciones, si se llevan a cabo planificadamente, en conjunto, ayudándonos y colaborando entre nosotras, puede crear un David** que ningún Goliat puede parar.

**Roser Garí, autora, dedica este artículo está dedicado a mi sobri David, que acaba de cumplir 9 añazos.