Terror y muerte a bordo de monos destinados a laboratorios estadounidenses en vuelos de la aerolínea española Wamos Air

El pasado 20 de enero, un vuelo de la aerolínea española Wamos Air volaba hacia Houston tras haber hecho escala en Madrid de madrugada. En el avión eran transportados 720 monos. Se trataba de macacos de cola larga, los primates no humanos más comercializados y utilizados en la investigación, principalmente en pruebas de toxicidad (es decir, a través de su envenenamiento).

A su llegada a Madrid a las 2:23 horas ya habían sido sometidos a mucho tiempo de confinamiento en pequeñas jaulas, incluidas 15 horas de vuelo y una escala de 4 horas en Tbilisi, Georgia. Las organizaciones Action4Primates, OneVoice y StopCamarles se han dirigido a las autoridades competentes solicitando garantías urgentes e información sobre los controles de bienestar que se llevaron a cabo mientras los animales estaban en suelo español: cómo se ha podido alimentar y dar de beber adecuadamente, así como realizar los controles sanitarios pertinentes, a 720 monos durante el limitado tiempo (menos de dos horas) que el avión estuvo en tierra en el aeropuerto de Madrid hasta su salida a las 4:07 horas hacia Estados Unidos.

Los macacos son secuestrados de sus hábitats y trasladados a laboratorios en condiciones deplorables. ©Cruelty Free International

Hace unas semanas, el 8 de diciembre de 2021, un vuelo de Wamos Air se dirigió al Aeropuerto Internacional de Nom Pen, en Camboya, donde aterrizó alrededor de las 20:00 hora local. Según fuentes de estas organizaciones, ese vuelo cargaría asimismo cientos de monos y los transportaría a Estados Unidos haciendo también escala en Madrid. El pasado 15 de noviembre Wamos Air ya había transportado 720 monos en un trayecto semejante: el vuelo EB998 desde Camboya a Estados Unidos (concretamente a Houston, Texas).

Durante el transporte aéreo, los monos viajan como carga y están confinados, solos y empaquetados en pequeñas cajas, denominadas ‘cajas de tránsito’. Además de las condiciones de hacinamiento, pueden verse obligados a soportar una ventilación inadecuada, ruidos fuertes y desconocidos, fluctuaciones de temperatura y humedad, y retrasos en el camino. Los monos pueden enfermar o morir en tránsito. A otros, la ansiedad y el estrés les provocan infecciones y la aparición de otras enfermedades que pueden permanecer latentes hasta que los animales llegan a su destino.

No importa cuán diligente sea la aerolínea en su esfuerzo por minimizar -de acuerdo con las reglas de la IATA- los padecimientos que experimentan estos animales, pues es innegable que los primates no humanos sufrirán en el transporte aéreo: el estrés, la angustia y el sufrimiento son inherentes al propio proceso. Antes de la traumática prueba vivida durante el transporte, los monos ya habrán sufrido también la angustia de haber sido separados de sus familias y grupos sociales.

El calvario sufrido por los monos en el vuelo de noviembre de Wamos Air incluyó 24 horas de viaje, con una escala adicional de seis horas en Tbilisi, a la que se añadió un retraso de tres. Además, ya habían pasado muchas en tránsito desde y hacia los aeropuertos de Camboya y Texas.

Finalmente, a su llegada al aeropuerto de Houston varios monos fueron encontrados muertos a bordo del avión de Wamos.

El Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) declaró al diario británico The Independent que estaba al tanto de la muerte de los monos y que un inspector de bienestar animal estaba presente cuando el vuelo llegó a Houston. Sin embargo, aún se desconoce el alcance total de esta tragedia, incluyendo no solo cuántos monos murieron, sino también cuántos otros podrían haber tenido dificultades y sufrimiento durante el transporte. Wamos Air no ha ofrecido declaración alguna a los medios de comunicación.

Durante 2021, Wamos Air ha transportado cientos de monos en varios envíos, principalmente desde Camboya, pero también, al menos uno, desde Mauricio. Todos los monos están destinados a ser utilizados con fines de investigación en Estados Unidos. Los monos a bordo del vuelo EB998 del 15 de noviembre estaban destinados a Envigo, una empresa de investigación por contrato global que utiliza varias especies de animales, incluidos los monos, para realizar pruebas en nombre de otras empresas.

Muchos de los envíos de Wamos Air se componen de 720 monos, confinados en compartimentos individuales de 144 cajas de tránsito. El vuelo de Wamos Air suele hacer escala en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Por ejemplo, el 17 de septiembre de 2021, 720 monos volaron 18.717 kilómetros, desde Camboya a Estados Unidos, vía Madrid, soportando más de 24 horas de confinamiento en las jaulas. Además, sufrieron una escala de unas cuatro horas en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

Las aerolíneas desempeñan un papel importante en el comercio mundial de primates no humanos para la investigación. Pero, gracias a que la preocupación pública internacional se ha generalizado al respecto, muchas de las principales compañías aéreas del mundo -incluidas American Airlines, British Airways, United Airlines, South African Airways, China Airlines, Delta Airlines, Eva Air y Air Canada- pusieron fin a su participación en este cruel negocio. Muchas otras aerolíneas de pasajeros y compañías de carga también han declarado su intención de no involucrarse en este comercio.

Wamos Air (antes Pullmantur Air) es una aerolínea española que opera principalmente vuelos chárter de ocio. Sus organizaciones matrices incluyen Royal Caribbean Cruises. The Royal Caribbean Group, con sede en Florida, es el holding de cruceros global estadounidense y el operador de líneas de cruceros de Royal Caribbean International, Celebrity Cruises y Silversea Cruises.

Una campaña de firmas en Europa encabezada por la plataforma Stop Camarles (España), Action for Primates (Reino Unido) y One Voice (Francia) pide a Wamos Air que se una a las muchas otras aerolíneas ya comprometidas con no transportar monos destinados a la investigación.

“El impactante y desgarrador incidente de la muerte de esos monos es un claro recordatorio del gran sufrimiento que conlleva el comercio mundial y transporte de primates no humanos destinados a la investigación. Este tema genera preocupación social y es hora de que Wamos Air se una a la larga lista de aerolíneas que ahora se niegan a ser parte de esta crueldad”, ha declarado Sarah Kite, cofundadora de Action for Primates.

Por su parte, María Gaya, responsable de comunicación de Wamos Air, con la que se han puesto en contacto estas organizaciones en defensa de los animales, afirmó que la aerolínea está preocupada por este asunto y anunció que entre la primera y segunda semana del pasado diciembre tomarían una decisión al respecto. Sin embargo, no ha dado más información a las ONG, por lo que estas asumen que no está previsto dejar de hacer estos trágicos vuelos.