Bioprim

Bioprim es un centro de cuarentena y “proveedor de primates para experimentación” situado en Baziège, cerca de Toulouse (Francia).

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Fundado en el año 2001, sus instalaciones tienen una capacidad de entre 300 y 500 primates, y mantienen encerrados a titíes comunes, cercopitecos verdes, monos ardilla, macacos de cola larga y macacos rhesus; todos, destinados a experimentación animal.

Al menos una parte de los macacos de cola larga de este centro son comprados a Noveprim en Maurico (dueña de Camarney). Esto y la relativa proximidad con Camarles, sugiere que ambas granjas podrían estar relacionadas.

Ya en 2002, One Voice (entonces Fédération nationale contre le martyr des animaux (FNMA)) recogió más de 8000 firmas para cerrar este lugar. El director de Bioprim, Eric André, se atrevió a llamarlo “el hotel Hilton de los monos”. Añadiendo además que, al igual que los grupos animalistas, él también se preocupaba por el bienestar de los monos.

Una y otra vez, estos centros apelan al bienestar animal, ignorando por completo la crueldad que supone su mero encierro y la privación de toda libertad.
Curiosamente, en este centro, también se ha llevado a cabo un estudio sobre los efectos físicos y mentales que sufren los primates no humanos en cautividad. El estudio y toda la bibliografía recopilada en él, indican que estos efectos son comunes, que afectan a la salud de los animales y, por tanto, a los resultados de los experimentos. También reconoce que son sistemáticamente ignorados y obviados por los investigadores. Algunos de los efectos adversos más destacados del cautiverio y todo lo que rodea a estos animales destinados a la vivisección son:

  • Automutilaciones: la depresión, angustia, miedo y agonía que sufren desde la granja hasta el laboratorio, hacen que tengan comportamientos autolesivos como rascarse en exceso, morderse e incluso hacerse heridas graves y arrancarse partes del cuerpo (como falanges de los dedos).
  • Obesidad: debido a la baja actividad física, el aburrimiento, la monotonía y la alimentación artificial, muchos de los primates desarrollan obesidad, así como los síntomas y consecuencias que la acompañan.
  • Desviaciones del comportamiento normal: el entorno al que son sometidos y las traumáticas situaciones a las que se les exponen les llevan a tener tendencias violentas, incluso a no desarrollar los instintos más naturales (rechazo de sus crías, incapacidad de reproducirse o relacionarse con los de su misma especie).
https://core.ac.uk/download/pdf/12042809.pdf

En 2012 y tras una investigación de One Voice, se muestra que algunos de estos monos nacieron en un zoo de Port-Saint-Père cercano a Nantes y transportados a Bioprim para ser utilizados para experimentación animal. Granjas de experimentación y zoos comparten mucho más de lo que podría parecer a simple vista…
En 2018, amplían sus instalaciones, mostrando una vez más que el negocio de la experimentación animal sólo aumenta.

Una minúscula muestra del enorme sufrimiento al que contribuyen se puede ver en este artículo donde nueve crías de macaco de cola larga de entre 2 y 3 meses y “suministrados” por Bioprim, son torturadas, asesinadas y descuartizadas. Además, Bioprim también está relacionada (comparten dirigentes) con la empresa (CRO) Cynbiose, que se dedica a experimentar con primates, vender sus “muestras” (órganos y tejidos) y perpetuar su uso promocionando con mentiras su “irremediable necesidad”.

Referencias

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