Babuinos en la Universidad de Murcia

El 12 de octubre de 2022, un babuino se escapó de la “granja veterinaria” de la Universidad de Murcia. Después de cruzar una autovía y subir a un tejado, fue disparado con un rifle anestésico, capturado y devuelto a la cárcel de la que intentaba huir.

Junto a otras 17 organizaciones de todo el mundo escribimos la siguiente carta al comité de ética de la Universidad de Murcia y a los Ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación, Derechos Sociales.

Carta en español
Letter in English

Esta noticia, lejos de ser otro “caso aislado”, pone de manifiesto una vez más la irresponsabilidad, la extrema crueldad y la ausencia de cualquier atisbo de ciencia y ética en la experimentación animal. Todos los controles, leyes, seguridad y demás palabrería que escupen como dogma, no es más que propaganda. Además del evidente peligro que corrió el babuino y el triste desenlace en el que vuelve a su prisión, podría haber herido a algún humano. 

La Universidad de Murcia mantiene una colonia de babuinos desde hace al menos 20 años. En origen, los animales fueron importados desde Kenya y Sudáfrica para “el programa de xenotrasplantes”, en el que intentan/aban trasplantar órganos de cerdos a babuinos. Actualmente, sólo hay babuinos nacidos en las mismas jaulas en las que vivirán mientras “les permitan seguir existiendo”.
Vidas y muertes innecesariamente miserables.

Han estado más de 20 años con el proyecto de xenotransplantes cerdo-babuino y sin obtener ningún resultado significativo. Seguramente por ello y para seguir justificando el cautiverio de estos animales, desde 2016 plantean instalar cámaras para “estudiar” su comportamiento. Otro estudio sin validez que ignora por completo el estrés y la tortura que supone su encierro.

Memoria de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia 2016-2017

(En el “estudio sobre el Parkinson” que mencionan, fueron asesinados 17 de los babuinos de la colonia.)

Estos cambios en la “investigación” para seguir torturando animales son comunes en la experimentación animal. A pesar de demostrarse que no sirven para sus estudios, los mantienen, para seguir vendiendo “investigaciones” aún más absurdas (si cabe) que las originales. Ni se plantean devolverles la dignidad y proporcionarles un futuro, sólo seguir aprovechándose de ellxs de la forma más rentable posible.

En el caso concreto de los babuinos, esto es algo aparentemente frecuente sobre el que se pueden encontrar varios ejemplos, como este de 2002.

Mientras tanto, el proyecto de xenotransplantes que habían iniciado en la Universidad de Murcia se centra ahora en modificar genéticamente cerdos. El objetivo es que al transplantar estos órganos a los babuino no haya rechazo.
Como de costumbre, el motivo para elegir los cerdos como “donantes” sólo atiende a la conveniencia, el especismo y a ningún criterio científico.

En sus informes sobre el proyecto de xenotransplantes, también se pueden encontrar fragmentos tan indescriptiblemente aberrantes como el siguiente.

Una y otra vez (quizás aún más en este caso), demuestran que no hay ciencia detrás de la experimentación animal, sólo torturar y exterminar a millones de animales a cambio del beneficio económico. Lo único que buscan estos mal llamados investigadores, es inventar un proyecto de nula validez y relevancia que les permita mantener la financiación y el “chiringuito”.
Además de la injustificable tortura y masacre de vidas, también roban los recursos a la investigación científica de verdad, condenando así a muchas vidas más.

Referencias

Español